¿Quién es el niño de Isaías 9:6?

¿Quién es el niño de Isaías 9:6?


Por Erick Gutiérrez,


Si la Escritura dice: «ha nacido», «ha sido dado», quiere decir que ese niño ya había nacido en tiempos del profeta Ieshaiá/Isaías, entonces, es imposible que se refiera a un personaje del siglo primero, y para saber quien era, debemos buscar cuando fue escrito ese texto, es decir, en el siglo 8 aec.

«Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y será llamado su nombre por el Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.» (Ieshaiá/Isaías 9:6)

Lamentablemente, algunos se confunden al leer las cualidades: «Dios Poderoso» y «Padre Eterno», porque piensan que el autor se refería al niño que había nacido, lo cual no tendría sentido, porque un ser humano mortal no puede tener esas cualidades, por lo tanto, son atributos que corresponden a YHVH Dios.

En tiempos del profeta Ieshaiá/Isaías, los reyes de Iehudá fueron Uziá, Iotam, Ajaz, Jizkiá, y Menashé, sin embargo, podemos disminuir esta lista al considerar que en el capítulo siete aparece Isaías dando un mensaje al rey Ajaz, entonces, nos quedan tres posibles personajes, de los cuales Ajaz y Menashé no podrían ser, porque hicieron lo malo ante los ojos de YHVH, ambos toleraron los cultos paganos, y fomentaron la idolatría, a pesar de esto, el rey Menashé después de estar muchos años en cárceles asirias, se arrepintió y volvió al trono.

Entonces, el único personaje que podría calificar para la profecía es el rey Jizkiá [Ezequías], el cual es famoso por haber hecho un estanque y conductos de agua en Jerusalén, además, fue sanado milagrosamente por Dios de una enfermedad, Jizkiá hizo lo bueno ante los ojos de YHVH, y hubo paz con los asirios durante su reinado.

En definitiva, si la escritura dice que ese niño había nacido en tiempos de Ieshaiá/Isaías, no podemos buscarlo en otra época, sino en la segunda mitad del siglo 8 AEC, y debe ser una persona que se preocupara de obedecer la ley de YHVH y llevar a Israel por buen camino, y la única persona que cumple esa profecía es el rey Jizkiá.