Explicación de la profecía de las 70 Semanas

Explicación de la profecía de las 70 Semanas


Por Erick Gutiérrez,


En el año 605 aec, el recién asumido rey Nabucodonosor II lanzó un ataque de sometimiento a Jerusalén llevándose cautivos a Daniel y a otros sabios a Babilonia (Daniel 1:1-7), el rey Eliakim (Joacim) de Judea se declara vasallo del rey extranjero, y años más tarde, Nabucodonosor II arremete nuevamente contra Jerusalén en el 597 aec, llevándose cautivo al rey Joacin hijo de Joacim, al profeta Ezequiel y a miles de otros ciudadanos a Babilonia, dejando a Tzidkiyahu (Sedequías) como rey de los judíos. Después, en el 587 aec, los babilonios regresaron nuevamente, incendiaron las casas de Jerusalén y destruyeron el Templo.

«desde la salida de la palabra para restaurar y reconstruir a Jerusalén, hasta el ungido príncipe, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas, entre tanto se tornará a edificar la plaza y el muro en tiempos de angustia» (Daniel 9:25)

Si bien es cierto, el rey Ciro II de Persia dió la orden de reconstruir Jerusalén, después de conquistar Babilonia, en el año 538 aec (Isaías 44:28), sin embargo, ese no es el punto de partida de esta profecía, porque la palabra que anunciaba la destrucción y posterior restauración de Jerusalén fue dada por el profeta Yirmyahu/Jeremías mucho antes de la destrucción de la ciudad y el Templo.

A saber, el profeta Jeremías nos cuenta al inicio de su libro que recibió palabra de YHVH desde el año 13 de Josías (626 aec) hasta el quinto mes hebreo del año del destierro (587 aec). Entonces, nuestro punto de partida se ubica entre el 626 aec y el 587 aec, pero debido a que el primer ataque a Jerusalén fue en el año 605 aec, ese debe ser nuestro punto de partida, ya que ese fue el comienzo de la caída de Judá, el momento en que los primeros cautivos fueron llevados a Babilonia y el rey Joacim se declaró vasallo de Nabucodonosor II.

«Y será que, después que los hubiere arrancado, tornaré y tendré misericordia de ellos, y los haré volver cada uno a su heredad, y cada cual a su tierra.» (Jeremías 12:15)

«Porque pondré mis ojos sobre ellos para bien, y los volveré a esta tierra; y los edificaré, y no los destruiré; los plantaré, y no los arrancaré.» (Jeremías 24:6)

«y la ciudad será edificada sobre su collado, y el templo será asentado según su forma.» (Jeremías 30:18b)

 

Los dos ungidos.

Entonces, desde el año 605 aec hasta ungido príncipe habrían 49 años (7 semanas) y 434 años (62 semanas), es decir, se está hablando de dos ungidos, el primero fue Ciro II de Persia, a quien YHVH llamó «ungido» (Isaías 45:1), y fue quien permitió el retorno de los judíos a Judea después del cautiverio en Babilonia, el rey Ciro II de Persia asumió en el año 559 aec, pero debe haberse convertido en el «ungido» el año 556 aec, cuando se cumplieron las primeras 7 semanas proféticas o 49 años.

«Después de las sesenta y dos semanas el ungido será muerto [asesinado], y no tendrá quien le ayude, y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá a la ciudad y el santuario; cuyo fin será como inundación; y hasta el fin de la guerra será talada con asolamiento» (Daniel 9:26)

Y el otro ungido, fue un varón llamado Onias III, quien era sumo sacerdote en Jerusalén, pero fue depuesto y asesinado por órdenes de Antíoco Epifanes IV el año 171 aec, ya que el sacerdote se oponía fuertemente a la helenización de los judíos, y esto ocurrió justo cuando se cumplieron 62 semanas proféticas o 434 años.

 

La última semana (171 aec – 164 aec)

«Y por otra semana hará un pacto firme con muchos, y a la mitad de la semana hará cesar el continuo sacrificio y la ofrenda; y a causa de la multitud de las abominaciones vendrá desolamiento, hasta que la destrucción completa se derrame sobre el desolador.» (Daniel 9:27)

Y por otra semana (7 años) Antíoco Epífanes IV hizo un pacto con muchos, esto se refiere a los judíos que aceptaron la helenización, y quedó documentado en el primer libro de Macabeos, que no forma parte del canon del Tanaj, pero tiene un valor histórico:

«Por aquel tiempo aparecieron en Israel renegados que engañaron a muchos diciéndoles: «Hagamos un pacto con las naciones que nos rodean, porque desde que nos separamos de ellas nos han venido muchas calamidades.» A algunos del pueblo les gustó esto, y se animaron a ir al rey, y éste les dio autorización para seguir las costumbres paganas. Construyeron un gimnasio en Jerusalén, como acostumbran los paganos; se hicieron operaciones para ocultar la circuncisión, renegando así de la alianza sagrada; se unieron a los paganos y se vendieron para practicar el mal.» (1 Macabeos 1:11-15) DHH

Y a la mitad de la semana (año 168 aec), Antíoco prohibió el judaísmo, incluidos los sacrificios de animales (Daniel 9:27), también invadió Jerusalén y profanó el santuario ordenando que sacrificaran cerdos, además, mandó a instalar una estatua de Zeus en el Templo, este hecho también se conoce como la abominación desoladora. (Daniel 11:31)

«El gobernante seléucida Antíoco IV Epífanes intentó recuperar su fortuna vendiendo el cargo de sumo sacerdote de Jerusalén al mejor postor, y en 171 a. C. el sumo sacerdote existente, Onías III, fue depuesto y asesinado. Jerusalén quedó dividida entre los judíos que apoyaban a los griegos y los que apoyaban la tradición, y en diciembre de 168 a. C. el culto judío fue prohibido, el sacrificio diario abolido, y un altar a Zeus establecido en el Templo.» (Wikipedia)

 

La horrible muerte del desolador.

«hasta que la destrucción completa se derrame sobre el desolador.» (Daniel 9:27b)

En el libro deuterocanónico II Macabeos capítulo 9, se describe la horrible muerte de Antioco Epifanes IV: «Los ojos del impío hervían de gusanos, y aún con vida, en medio de horribles dolores, la carne se le caía a pedazos; el cuerpo empezó a pudrírsele, y era tal su mal olor, que el ejército no podía soportarlo. Tan inaguantable era la hediondez, que nadie podía transportar al que poco antes pensaba poder alcanzar los astros del cielo.» (II Macabeos 9:9-10) DHH

Una vez muerto Antioco, los Macabeos lograron recuperar el control de Jerusalén, y el lugar santísimo del Templo fue purificado, después de esto, fueron restablecidos los sacrificios de animales, poniéndose fin a la profanación, la transgresión y la iniquidad en el año 164 aec (Daniel 9:24)

Queda claro entonces, que esta profecía no tiene ninguna relación con el falso mesías del cristianismo; ese personaje que supuestamente dió su vida por los pecados del mundo, y que los cristianos adoran como si fuera un «dios», de hecho, Jesús (Yeshúa, Yahshúa, Yahushúa, o como quieran llamarle), es un falso dios, tal como Baal, Astarte, Moloj, Tamuz, Zeus, o cualquier otro ente imaginario inventado por el hombre.

La relación con el Dios verdadero YHVH debe ser directa, sin mediador, y cada uno es responsable de buscarle y aceptar sus mandamientos.

«Buscad a YHVH, mientras se halla; llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino; y el varón inicuo, sus pensamientos; y vuélvase a YHVH, el cual tendrá de él misericordia; y al Dios nuestro, el cual será grande en perdonar.» (Isaías 55:6-7)

Erick Gutiérrez

¿Qué significa ser Santo?

¿Qué significa ser Santo?


Por Erick Gutiérrez,


Un santo no es un difunto al que se le adjudican hechos milagrosos, tampoco es alguien que se abstiene de comer carne y se mantiene soltero, sino más bien, un santo es alguien que guarda todos los mandamientos de la Ley de Moshé, esto incluye shabat, fiestas solemnes, alimentación kashrut, uso de tzitzit, leyes de pureza, entre otros.

La Torá enseña que la santidad significa guardar todos los mandamientos, como veremos a continuación: «Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios.» (Números 15:40)

 

¿El extranjero es llamado a ser santo?

Dejemos que responda la Escritura: «Harás congregar el pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a YHVH vuestro Dios, y cuiden de poner por obra todas las palabras de esta ley» (Deuteronomio 31:12)

Desde tiempos antiguos han habido extranjeros que han creído en el Dios de Israel, y han buscado hacer su voluntad, esos son los extranjeros justos o extranjeros residentes como los llama la Escritura, y esos extranjeros son llamados a obedecer los mandamientos del Creador.

«Y será que, si cuidadosamente aprendieren los caminos de mi pueblo, para jurar en mi nombre, diciendo, Vive YHVH, así como enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal; ellos serán prosperados en medio de mi pueblo.» (Jeremías 12:16)

 

La alimentación kashrut es requisito para ser santo.

«porque eres pueblo santo a YHVH tu Dios, y YHVH te ha escogido para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra. Nada abominable comerás.»(Deuteronomio 14:2-3)

«Porque yo soy YHVH vuestro Dios, vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no ensuciéis vuestras almas con ningún reptil que anduviere arrastrándose sobre la tierra.» (Levítico 11:44)

«Y me serán varones santos; no comerán carne arrebatada de las fieras en el campo; a los perros la echaréis.» (Éxodo 22:31)

Entonces, si la santidad se encuentra relacionada con las leyes de alimentación, debemos respetar todas esas leyes si queremos ser santos. Una alimentación kashrut/correcta implica que solamente se pueden comer animales puros (Levítico 11), y que además han sido previamente desangrados (Deuteronomio 12:16)

Tampoco se pueden comer animales que han muerto de forma natural, ni desgarrados por fieras (Levítico 22:8), ni la grasa que cubre las entrañas, ni los riñones, ni la cola del animal (Levítico 7:23), ni alimentos provenientes de mezclas de semillas, injertos o modificados genéticamente (Deuteronomio 22:9), tampoco se puede cocinar un cabrito en la leche de su madre. (Éxodo 23:19)

 

Mantenerse puro.

Algunos piensan que las leyes de pureza eran válidas solamente cuando había templo, sin embargo, la pureza física también se encuentra relacionada con la santidad, y Dios nos ordena «ser santos», así que debemos respetar las normas de pureza en todo tiempo:

«Y descendió Moshé del monte al pueblo, y santificó al pueblo; y lavaron sus vestidos. Y dijo al pueblo: Estad apercibidos para el tercer día; no lleguéis a mujer.» (Éxodo 19:14-15)

En el texto anterior vemos varios aspectos importantes: Moshé santifica al pueblo, ellos lavan sus ropas, y se les ordena no acercarse a mujer, es decir, se les prohibió el acto sexual. Esto era necesario, porque la emisión de semen produce impureza en el hombre (Levítico 15:2), en la mujer por contacto, y en sus ropas (Levítico 15:17-18). Por este motivo, el pueblo tenía que lavar su cuerpo y también sus ropas, porque una persona en estado de impureza podía morir, debido a que estarían muy cerca de la presencia de YHVH.

Comer animales impuros, la menstruación, la concepción de un bebe, tocar un animal muerto, tocar a una persona muerta o un sepulcro o estar en una tienda donde murió una persona también produce impureza, y una persona que quiera caminar en el sendero de la santidad debe hacer todo lo posible por mantenerse alejada de lo impuro, y purificarse adecuadamente cuando la impureza es inevitable, por ejemplo, al cumplir con los deberes conyugales (Levítico 15:18).

 

El paganismo es contrario a la santidad.

Los seguidores del Talmud dicen que los textos de Deuteronomio 14:1-2, Levítico 19:27-28 y 21:5 se refieren a dejarse crecer las patillas, pero la Escritura no dice eso, sino más bien que no nos rasuremos como un acto de luto, también se prohíben los rasguños y las marcas en la piel por causa de un muerto.

«Hijos sois de YHVH vuestro Dios: no os sajaréis, ni pondréis calva sobre vuestros ojos por muerto, porque eres pueblo santo a YHVH tu Dios, y YHVH te ha escogido para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra.» (Deuteronomio 14:1-2)

«No cortaréis en redondo las extremidades de vuestras cabezas, ni dañarás la punta de tu barba. Y no haréis rasguños en vuestra carne por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo YHVH.» (Levítico 19:27-28)

Entonces, la Torá no prohíbe rasurarse la barba, tampoco dice que no podemos rasurarnos las patillas, lo que enseña la Escritura es que no nos rasuremos ni nos hagamos rasguños ni cortes como un acto de luto, porque esas eran prácticas paganas que los hijos de Israel habían asimilado, como veremos a continuación:

«Y morirán en esta tierra grandes y chicos; no se enterrarán, ni los llorarán, y nadie se sajará, ni se rapará por ellos» (Jeremías 16:6)

«que venían unos hombres de Shejem, de Shilo y de Shomrón, ochenta hombres, raída la barba, y rotas las ropas, y arañados y traían en sus manos ofrenda y perfume para llevar a la Casa de YHVH.» (Jeremías 41:5)

«Porque en toda cabeza habrá calvicie, y toda barba será raída; sobre todas las manos rasguños, y cilicio sobre todos los lomos.» (Jeremías 48:37)

 

Se prohíbe consultar a magos y adivinos.

«Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo. Santificaos, pues, y sed santos, porque yo soy YHVH vuestro Dios.» (Levítico 20:6-7)

 

Honrar a los padres, guardar el shabat, evitar la idolatría.

«Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo YHVH vuestro Dios. Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis shabat guardaréis. Yo soy YHVH vuestro Dios. No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo soy YHVH vuestro Dios.» (Levítico 19:2-4)

El hecho de que la ley diga «habla a toda la congregación de Israel», no quiere decir que una persona que no sea israelita no tenga que cumplir esos mandamientos, de otra manera los no-judíos podrían hacer dioses de fundición y faltarle el respeto a sus padres, lo cual es absurdo; entonces, si el texto menciona a los hijos de Israel es porque con ellos se estaba comunicando en ese momento, pero las leyes son para todas las personas que amen y respeten al creador: YHVH.

De hecho, en Levítico 17 la Escritura enseña que los extranjeros justos deben evitar los animales impuros y no consumir sangre.

«Y cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que peregrinan entre ellos, que cogiere caza de animal o de ave que sea de comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra» (Levítico 17:13)

Cuando la Escritura dice «animal o ave que sea de comer», se refiere a los animales puros, y agrega que debe derramarse la sangre del animal, es decir, los israelitas y los extranjeros solamente pueden comer animales puros y no pueden comer sangre.

Los israelitas y los extranjeros justos no pueden comer mortecinos ni animales despedazados por fieras:

«Y cualquier persona que comiere cosa mortecina o despedazada por fiera, así de los naturales como de los extranjeros, lavará sus vestidos y a sí mismo se lavará con agua, y será impuro hasta la tarde; y se limpiará.» (Levítico 17:15)

En Levítico 17:15 dice que un extranjero queda impuro si come de un animal mortecino, y se le insta a purificarse y a lavar sus ropas, pero en Deuteronomio 14:21 dice que un extranjero puede comer de un animal mortecino, esto se debe a que hay extranjeros justos y forasteros que no obedecen las leyes del Creador.

 

El cristianismo es idolatría.

Es necesario recordar, que un cristiano jamás alcanzará la santidad porque al poner a un falso dios-hombre entre YHVH y la humanidad transgreden el primer mandamiento, debido a que no hay ningún dios, ni semi-dios entre YHVH y la humanidad, puesto que el Tanaj enseña claramente que YHVH es uno, y también dice: «No tendrás dioses extraños delante de mí» (Deuteronomio 5:7)

«Aprende pues, hoy, y reconsidera en tu corazón que YHVH es el único Dios arriba en el cielo, y abajo sobre la tierra; no hay otro.» (Deuteronomio 4:39)

«Oye, Israel: YHVH es nuestro Dios, YHVH uno es.» (Deuteronomio 6:4)

«Yo soy YHVH, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí.» (Isaías 45:5)

En definitiva, con estos ejemplos debería quedar claro que la santidad se encuentra relacionada con la obediencia a toda la Torá, entonces, si usted quiere alcanzar la santidad, debe evitar el consumo de animales impuros, no seguir costumbres paganas como rasurarse cuando está de luto, no consultar a magos ni adivinos, no tocar cuerpos muertos, creer solamente en YHVH Dios, evitar todo tipo de idolatría, respetar a los padres, hacer misericordia, ser humilde, guardar el día shabat, las fiestas solemnes, y  cualquier otro mandamiento.

Es importante recalcar que hay leyes e instrucciones exclusivas para levitas, esas no las puede observar un judío ni un extranjero justo, tampoco se pueden ofrecer sacrificios de animales, porque los sacrificios sólo se pueden hacer en el Templo (Deuteronomio 16)

 

Las Profecías le dan la Razón a los Judíos

Las Profecías le dan la Razón a los Judíos


Por Erick Gutiérrez,


Aunque en el cristianismo piensen que comprenden las Sagradas Escrituras, lo cierto es que las profecías del Tanaj siempre le dan la razón al pueblo judío, es decir, las profecías no mencionan a los judíos aceptando la idolatría llamada cristianismo, tampoco encontrará una profecía anunciando la derogación de la Ley de Moshé, sino más bien todo lo contrario, las profecías muestran la necesidad de recordar la Torá, y a los judíos enseñándola al resto de la humanidad en el futuro.

«Acordaos de la Torá de Moshé mi siervo, al cual encargué en Horeb; ordenanzas y leyes sobre todo Israel.» (Malají/Malaquías 4:4)

«Y acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el Monte de la Casa de YHVH por cabeza de los montes; y será ensalzado sobre los collados; y correrán a él todos los gentiles; y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al Monte de YHVH, a la Casa del Dios de Ya’akov; y nos enseñará en sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Tzion saldrá la Torá, y de Ierushalaim la palabra de YHVH.» (Ieshaiá/Isaías 2:2-3)
 
«Porque YHVH tendrá piedad de Ya’akov, y todavía escogerá a Israel; y les hará reposar en su tierra; y a ellos se unirán extranjeros, y se allegarán a la familia de Ya’akov.» (Ieshaiá/Isaías 14:2)
 
«Así dijo YHVH de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez varones de todas las lenguas de los gentiles, tomarán del manto del varón judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros.» (Zejariá/Zacarías 8:23)
 
«Y a los hijos de los extranjeros, que se allegaren a YHVH, para ministrarle, y que amaren el nombre de YHVH, para ser sus siervos; todos los que guardaren el Shabat de contaminarlo, y abrazaren mi Pacto, yo los llevaré al monte de mi santidad; y los recrearé en la Casa de mi oración. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi Casa, Casa de oración será llamada para todos los pueblos.» (Ieshaiá/Isaías 56:6-7)
 
Cuando comience la era mesiánica, todo el mundo tendrá que seguir las leyes de la Torá, tal como veremos a continuación:
 
«Y todos los que quedaren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año a adorar al Rey, a YHVH de los ejércitos, y a celebrar la Fiesta de Sukot. Y acontecerá, que los de las familias de la tierra que no subieren a Ierushalaim a adorar al Rey, YHVH de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia.» (Zejariá/Zacarías 14:16-17)
Hoy en día, no vemos que se queden sin lluvia los gentiles que no celebran la fiesta de Sukot, porque esta profecía entrará en vigencia cuando comience la era mesiánica, como ya fue dicho anteriormente.
Y cuando comience esta nueva era de paz y prosperidad regida por las enseñanzas de la Torá, todo el mundo estará obligado a guardar los preceptos de la Ley de Moshé.
Esto no significa que en este momento los gentiles puedan hacer lo que quieran, más bien significa que hay libre albedrío, pero si usted quiere servir a YHVH tiene que guardar los mandamientos de la Torá.

No existen dos ni tres caminos, no importa si usted es judío o gentil, todo el que quiera acercarse a YHVH debe guardar la Torá.

«Y vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.» (Shemot/Éxodo 19:6)

Un reino de sacerdotes, un reino, ¿puede haber un reino con leyes para algunos y el resto de las personas sin ley?, por supuesto que no, en un reino todos se rigen por la misma Ley, y en el reino de YHVH la ley es la Torá.


«Más éste es el Pacto que haré con la Casa de Israel después de aquellos días, dijo YHVH: Daré mi Torá en sus almas, y la escribiré en su corazón; y seré yo a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.» (Irmiá/Jeremías 31:33)
 
«Y las naciones sabrán que yo, YHVH, santifico a Israel, cuando mi santuario [3er Templo] esté en medio de ellos para siempre.» (Iejezkel/Ezequiel 37:28)
Israel debe ser luz a las naciones, es decir, un ejemplo de santidad y obediencia a las leyes del Eterno, Israel debe arrepentirse y comenzar a guardar la Torá como corresponde, hoy en día solo un pequeño remanente de Israel guarda la Torá, y por eso se levantan enemigos por los cuatro rincones de la tierra.

Siga la Ley de Moisés, no el Talmud

Siga la Ley de Moisés, no el Talmud


Por Erick Gutiérrez,


A continuación veremos que no hay ninguna Ley Oral, llámese Talmud, Midrash o cualquier otro libro con comentarios que contradicen la Ley de YHVH Dios y/o agregan mandamientos de hombres, porque la misma Torá dice que fue escrita y que no hubo ninguna palabra de la Ley que no haya sido leída ante el pueblo de Israel en los tiempos de Moshé y Iehoshúa, esto demuestra, que toda la Ley mosaica estaba escrita.

 

Veamos algunos textos bíblicos:

«cuando oyeres la voz de YHVH tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos ESCRITOS en este libro de la ley; cuando te convirtieres a YHVH tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.» (Devarim/Deuteronomio 30:11)

«Y ESCRIBIÓ Moshé esta ley, y la dio a los sacerdotes, hijos de Leví, que llevaban el arca del pacto de YHVH, y a todos los ancianos de Israel.» (Devarim/Deuteronomio 31:9) 

«cuando viniere todo Israel a presentarse delante de YHVH tu Dios en el lugar que él escogiere, LEERÁS ESTA LEY delante de todo Israel a oídos de ellos.» (Devarim/Deuteronomio 31:11)

«El libro de esta ley nunca se apartará de tu boca; antes de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está ESCRITO; porque entonces harás prosperar tu camino, y entonces lo entenderás.» (Iehoshúa/Josué 1:7)

«No hubo palabra alguna de todas las cosas que mandó Moshé, que Iehoshúa no hiciese LEER delante de toda la congregación de Israel, mujeres y niños, y extranjeros que andaban entre ellos.» (Iehoshúa/Josué 8:35)

Además, en los tiempos de Ezra, se leía la Torá ante el pueblo, y la entendían sin necesidad de libros adicionales: «Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y pusieron el entendimiento, y entendieron la escritura.» (Nejemiá/Nehemías 8:8)

«Y nunca más quitaré el pie de Israel de la tierra que yo entregué a vuestros padres, a condición que guarden y hagan todas las cosas que yo les he mandado, toda la ley, estatutos, y ordenanzas, por mano de Moshé.» (2 Divrei Haiamim/2 Crónicas 33:8)

 

En conclusión, la única Ley revelada por YHVH a Israel es la Torá escrita o Ley mosaica, entonces, añadir mandamientos a la Torá escrita como lo hacen los seguidores del Talmud es una transgresión a la Ley de YHVH.

«No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de YHVH vuestro Dios que yo os ordene.» (Devarim/Deuteronomio 4:2)

«Guardaréis de hacer todo lo que yo os mando; no añadirás a ello, ni quitarás de ello.» (Devarim/Deuteronomio 12:32)

 

¿Deben los extranjeros seguir la Ley de Moshé?

«Harás congregar el pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a YHVH vuestro Dios, y cuiden de poner por obra todas las palabras de esta ley» (Devarim/Deuteronomio 31:12)

 

¿Está Prohibido Pronunciar el Nombre de YHVH?

¿Está Prohibido Pronunciar el Nombre de YHVH?


Por Erick Gutiérrez,


En el judaísmo creemos en un solo Dios, cuyo nombre es יהוה, que transliterado sin vocales es YHVH, y con vocales queda: YIHVEH, que es la conjugación del verbo ser, estar en tercera persona, masculino, tiempo futuro, y contrario a lo que enseña el Talmud, las Escrituras inspiradas dicen que debemos invocar el nombre sagrado.

 

Veamos algunos ejemplos:

Bereshit/Génesis 4:26: «Y a Shet también le nació un hijo, y llamó su nombre Enósh. Entonces comenzó a ser invocado el nombre de YHVH.»

Ieshaiá/Isaías 12:4: «Y aquel día dirás: Dad gracias a YHVH, invocad su nombre, haced conocer entre los pueblos sus obras, haced recordar que su nombre es enaltecido.»

Iejezkel/Ezequiel 39:7: «Mi santo nombre daré a conocer en medio de mi pueblo Israel, y nunca más permitiré que mi santo nombre sea profanado; y sabrán las naciones que yo soy YHVH, el Santo en Israel.»

Tehilim/Salmo 66:4: «Toda la tierra te adorará, y cantará alabanzas a ti, cantará alabanzas a tu nombre.»

Tehilim/Salmo 86:9: «Todos los gentiles que hiciste vendrán y se humillarán delante de ti, YHVH; y glorificarán tu Nombre. «

Tehilim/Salmo 105:1: «Alabad a YHVH, invocad su Nombre; haced notorias sus obras en los pueblos.»

Tehilim/Salmo 117:1: «Alabad a YHVH todos los gentiles; alabadle todos los pueblos.»

Tehilim/Salmo 135:3: «Alabad a YAH, porque es bueno YHVH: Cantad salmos a su nombre, porque es agradable.»

Malají/Malaquías 1:11: «Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, mi Nombre es grande entre los gentiles; y en todo lugar se ofrece a mi Nombre perfume, y presente limpio; porque grande es mi Nombre entre los gentiles, dice YHVH de los ejércitos.»

Entonces, en el Tanaj no se prohíbe pronunciar el nombre de YHVH, por el contrario, se nos anima a invocar su nombre en la oración, en alabanza, en acción de gracias, entre otros.

Por otro lado, lo que si se prohíbe es hacer juramentos falsos en su nombre o jurar algo en su nombre y no cumplirlo. (Shemot/Éxodo 20:7; Vaikrá/Levítico 19:12)

En definitiva, si la Escritura dice: «mi pueblo conocerá mi nombre» (Ieshaiá/Isaías 52:6), y también dice: «invocad su nombre, den a conocer sus obras entre los pueblos» (Tehilim/Salmo 105:1), quiere decir, que su nombre debe ser invocado.

Los israelitas antiguos se saludaban diciendo: «YHVH te bendiga», y ahora nos dicen los seudo maestros que no podemos pronunciar el nombre del Creador?

«Y he aquí Boaz llegó de Bet Lejem y dijo a los segadores: ¡YHVH sea con vosotros! Y ellos respondieron: ¡YHVH te bendiga!» (Rut 2:4)

En conclusión, ¿obedecerás el Talmud que prohíbe pronunciar el nombre divino?, o ¿vas a obedecer la palabra inspirada que ordena invocar el nombre de YHVH?.

Acuérdate del Shabat

Acuérdate del Shabat


Por Erick Gutiérrez,


Primeramente, debemos comprender que los días bíblicos comienzan al anochecer, a diferencia del ciclo occidental donde los días comienzan a la medianoche.

Veamos que dice el códice de Leningrado del judío caraíta Samuel ben Ya’akov.

Bereshit/Génesis 1:5

וַיִּקְרָ֨א אֱלֹהִ֤ים ׀ לָאֹור֙ יֹ֔ום וְלַחֹ֖שֶׁךְ קָ֣רָא לָ֑יְלָה וַֽיְהִי־עֶ֥רֶב וַֽיְהִי־בֹ֖קֶר יֹ֥ום אֶחָֽד׃

«vayikrá Elohim laor yom velajoshej kará lailá vayehi erev vayehi voker yom ejad»

«y llamó Dios a luz día, y a oscuridad llamó noche, y fue tarde y fue mañana día uno»

Hay más ejemplos acerca de esto, pero con este versículo debería quedar claro que los días hebreos abarcan una tarde/noche (sin luz), y día (con luz), por lo tanto, los días no comienzan a la puesta de sol, sino cuando anochece completamente.

Entonces, de acuerdo al ciclo de la semana occidental, el día shabat comienza al anochecer del viernes, y termina al anochecer el sábado.

Algunas sectas cristianas dicen que el día shabat debe calcularse todos los meses de acuerdo a los ciclos lunares, pasando por alto el hecho de que YHVH santificó el séptimo día de la semana, es decir, es un día fijo de la semana. Además, es imposible que el shabat caiga el día 8, 15, 22, y 29 todos los meses, como dicen ellos, porque el día 15 del primer mes se faenaba y se asaba al fuego el cordero de Pesaj, siendo que en shabat no se pueden faenar animales ni hacer arder fuego (Éxodo 35:3).

 

¿Qué se prohíbe hacer en día shabat?

– Se prohíbe toda clase de melaká/obra (Éxodo 20:10)

Al buscar la palabra melaká en la Escritura, vemos que se refiere a todo tipo de actividades, por ejemplo: trabajar, cocinar, cocer, tejer, bordar, trillar, cosechar, sembrar, regar, recoger, recolectar, cortar leña, viajar, entre otros.

Escribir también está prohibido, porque cuando Dios escribió las 10 palabras, mejor conocidas como los 10 mandamientos, la Torá dice que las tablas eran trabajo de Dios. (Éxodo 32:16)

Cuando YHVH terminó con su obra, reposó en el día séptimo y lo santificó (Génesis 2:2-3), así que las creaciones son obras, y todas las obras (melaká) están prohibidas.

– Se prohíbe hacer arder fuego (Éxodo 35:3)

El texto hebreo no dice «no encenderás», porque el verbo encender es «dalak», y este versículo comienza diciendo: «lo tevaru esh…», esto quiere decir, «no harás arder fuego…», es decir, no puede haber ningún fuego ardiendo en shabat.

Lamentablemente, los rabinos enseñan a transgredir la Torá a gran parte del pueblo judío, porque dicen que se puede encender fuego antes del shabat y mantenerlo encendido durante el mismo, pero lo que Dios prohibió es hacer arder fuego en nuestras moradas en shabat, esto quiere decir que no debe haber fuego ardiendo en nuestras casas en shabat.

– No se puede tener relaciones sexuales en shabat.

Cuando YHVH terminó la creación, reposó el séptimo día, lo bendijo y lo santificó. (Éxodo 20:11), y nuevamente dice: santificad mis sábados dice YHVH (Ezequiel 20:20), y otra vez dice: santificad el shabat (Jeremías 17:22).

Santificar se refiere a sacar lo impuro, veamos un ejemplo:

«Y les dijo: Oídme, levitas, y santificaos ahora, y santificaréis la Casa de YHVH, Dios de vuestros padres, y sacaréis del santuario la impureza.» (2 Crónicas 29:5)

Entonces, santificar el shabat es sacar la impureza de nuestras casas, de nuestros cuerpos y de nuestras vidas.

La Escritura dice que la emisión de semen produce impureza (Levítico 15:17), y cuando el hombre copula con la mujer ambos quedan impuros (Levítico 15:18), por este motivo, no se pueden tener relaciones sexuales con la esposa(o) en día shabat.

– Permanecer en su lugar.

Cuando la Torá dice que cada uno permanezca en su lugar en día shabat, no se refiere a que no se pueda caminar o salir para congregarse con otros fieles, más bien se refiere a que no salir de su lugar con fines de transgredir el día de reposo. De otra forma, los israelitas no podrían haber encontrado a un hombre recogiendo leña en el día shabat. (Números 15:32)

– Se prohíbe cargar bultos en shabat.

«Así dijo YHVH: Guardaos por vuestras vidas, y no traigáis carga/מַשָּׂ֤א en el día del shabat, para meter por las puertas de Ierushalaim. Ni saquéis carga/מַשָּׂ֤א de vuestras casas en el día del shabat, ni hagáis obra alguna; mas santificad el día del shabat, como mandé a vuestros padres.» (Jeremías 17:21-22)

– Se prohíbe planificar y hablar temas personales en shabat.

«Si retrajeres del shabat tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al shabat llamares delicia, santo, glorioso día de YHVH, y lo venerares no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras.» (Isaías 58:13)

En definitiva, se prohíbe cualquier actividad personal que no esté relacionada con santificar este día sagrado, el día shabat es para reposo, oración, estudio de la Torá, y comunión con YHVH.

Los demás días son para trabajar y atender todos nuestros asuntos personales.

 

¿Qué Tipo de Carnes Podemos Comer?

¿Qué Tipo de Carnes Podemos Comer?


Por Erick Gutiérrez,


La Torá autoriza comer carne de animales puros/tahor (Devarim/Deuteronomio 14; Vaikrá/Levítico 11), es decir, de los animales terrestres, aquellos que tengan pezuña hendida y sean rumiantes, de los animales acuáticos, aquellos que tangan aletas y escamas, y de las aves, aquellas que pertenezcan a la familia de la codorniz, la paloma, y la tórtola, ya que la ley no entrega las características de las aves limpias,  entonces, debemos identificarlas por su especie.

Sin embargo, no basta con saber que animales son puros/tahor y que animales son impuros/tamé, también es muy importante que al matar un animal puro/tahor, su sangre sea derramada en el suelo como agua (Devarim/Deuteronomio 15:23), y para lograr esto, el animal puro debe ser degollado rápidamente cortando su garganta, la arteria carótida y la vena yugular, pues, de esta manera se logra que el cerebro del animal se desangre antes de que llegue la señal del dolor, y así se minimiza el sufrimiento del animal.

Lamentablemente, la mayoría de los mataderos utilizan otros métodos para matar al animal, lo que hacen es inmovilizar a los animales con golpes, descargas eléctricas, o balines, y luego los faenan, obviamente esos métodos crueles no están aprobados por la Torá, porque la ley de YHVH enseña a tener compasión con los animales, además, no podemos comer un animal que no fue debidamente desangrado, porque se le considera un cadáver o mortecino, y la Ley enseña que ni siquiera podemos tocar un animal que ha muerto sin ser desangrado. (Devarim/Deuteronomio 14:21)

Asimismo, la Torá también prohíbe comer animales desgarrados por fieras salvajes, de esta manera el Eterno nos protege de posibles enfermedades infecciosas que pudiera tener el animal, pero la prohibición se debe a que el animal no fue desangrado adecuadamente. (Shemot/Éxodo 22:31)

Además de lo anterior, hay una costumbre entre los hijos de Israel de evitar comer el tendón/gid del muslo, esta no es una instrucción explicita de la Torá, pero si el Eterno permitió que quedara registrada registrada en la Torá, es por algo (Bereshit/Génesis 32:32)

Asimismo, tampoco se puede comer la grasa/jelev que cubre las entrañas de un animal, sin embargo, al leer detenidamente levítico capítulo 3, podemos concluir que jelev también se refiere a los riñones y la cola de un animal, algunos argumentan que esta ley es para sacerdotes, pero en Levítico 7:23 menciona que es para todo los hijos de Israel.

«Habla a los hijos de Israel, diciendo: Ningún jelev de buey, ni de cordero, ni de cabra, comeréis.» (Vaikrá/Levítico 7:23)

De hecho, la grasa que cubre los intestinos tiene mucho cortisol y otras toxinas que se filtran de los intestinos y nos podrían provocar una indigestión, así mismo, los riñones son los órganos encargados de eliminar los desechos líquidos del organismo, todo esto nos muestra la sabiduría del creador expresada en la bendita Torá.

 

¿El extranjero debe evitar el consumo de sangre?

Por supuesto, la autorización para comer carne se dio en Bereshit/Génesis capítulo 9, y el Eterno le dijo a Noaj: «Todo lo que se mueve, que tiene vida, os será para alimento; así como la verdura de hierba, os lo he dado todo. Empero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.» (Bereshit/Génesis 9:3-4)

Sin embargo, el Eterno no estaba autorizando a Noaj y a sus descendientes a comer insectos, lagartos, perros, ni nada de eso, porque Noaj sabía distinguir entre animales puros e impuros (Bereshit/Génesis 7:2), por lo tanto, se estaba autorizando a la humanidad a comer animales puros, y previamente desangrados.

Esto queda confirmado en Vaikrá/Levítico 17 donde se prohíbe al extranjero consumir animales impuros y sangre.

«Y cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros que residen entre ellos, que comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y le cortaré de entre su pueblo.» (Vaikrá/Levítico 17:10)

«Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: Ninguna persona de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que reside entre vosotros comerá sangre.» (Vaikrá/Levítico 17:12)

«Y cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que peregrinan entre ellos, que cogiere caza de animal o de ave que sea de comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra.» (Vaikrá/Levítico 17:13)

Cuando dice que «sea de comer», se refiere a que sea «apto para su consumo», es decir, debe ser un animal puro, y esta exigencia es tanto para hijos de Israel como para los extranjeros residentes o extranjeros justos.

Hay un texto en Deuteronomio 14:21 donde se menciona que los forasteros pueden consumir mortecinos o cadáveres de animales (nevelá), pero no está hablando de extranjeros residentes o extranjeros justos, sino de forasteros que no guardan la ley, porque un animal que muere de forma natural contiene sangre, y el extranjero justo tiene estrictamente prohibido el consumo de sangre, como ya lo hemos visto. (Bereshit/Génesis 9:4; Vaikrá/Levítico 17:12)

Recordemos además, que el extranjeros justo debe guardar todas las palabras de la Torá.

«Harás congregar el pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros (ger) que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a YHVH vuestro Dios, y cuiden de poner por obra todas las palabras de esta ley« (Devarim/Deuteronomio 31:12)

Las leyes de alimentación son para toda la humanidad, entonces, si la carne cumple con todos los requisitos estipulados en la Torá, se puede comer, pero si no cumple alguno de los requisitos no se puede comer, y ante la duda es mejor abstenerse.

¿Quién es el niño de Isaías 9:6?

¿Quién es el niño de Isaías 9:6?


Por Erick Gutiérrez,


Si la Escritura dice: «ha nacido», «ha sido dado», quiere decir que ese niño ya había nacido en tiempos del profeta Ieshaiá/Isaías, entonces, es imposible que se refiera a un personaje del siglo primero, y para saber quien era, debemos buscar cuando fue escrito ese texto, es decir, en el siglo 8 aec.

«Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y será llamado su nombre por el Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.» (Ieshaiá/Isaías 9:6)

Lamentablemente, algunos se confunden al leer las cualidades: «Dios Poderoso» y «Padre Eterno», porque piensan que el autor se refería al niño que había nacido, lo cual no tendría sentido, porque un ser humano mortal no puede tener esas cualidades, por lo tanto, son atributos que corresponden a YHVH Dios.

En tiempos del profeta Ieshaiá/Isaías, los reyes de Iehudá fueron Uziá, Iotam, Ajaz, Jizkiá, y Menashé, sin embargo, podemos disminuir esta lista al considerar que en el capítulo siete aparece Isaías dando un mensaje al rey Ajaz, entonces, nos quedan tres posibles personajes, de los cuales Ajaz y Menashé no podrían ser, porque hicieron lo malo ante los ojos de YHVH, ambos toleraron los cultos paganos, y fomentaron la idolatría, a pesar de esto, el rey Menashé después de estar muchos años en cárceles asirias, se arrepintió y volvió al trono.

Entonces, el único personaje que podría calificar para la profecía es el rey Jizkiá [Ezequías], el cual es famoso por haber hecho un estanque y conductos de agua en Jerusalén, además, fue sanado milagrosamente por Dios de una enfermedad, Jizkiá hizo lo bueno ante los ojos de YHVH, y hubo paz con los asirios durante su reinado.

En definitiva, si la escritura dice que ese niño había nacido en tiempos de Ieshaiá/Isaías, no podemos buscarlo en otra época, sino en la segunda mitad del siglo 8 AEC, y debe ser una persona que se preocupara de obedecer la ley de YHVH y llevar a Israel por buen camino, y la única persona que cumple esa profecía es el rey Jizkiá.

Filacterias o tefillin, ¿simbólico o literal?

Filacterias o tefillin, ¿simbólico o literal?


Por Erick Gutiérrez,


Los tefillin o filacterias fueron inventados por una secta que apareció alrededor del siglo II aec, a los cuales se les conoce como los perushim o fariseos, y el mandamiento inventado consiste en unas cajitas de cuero que contienen pergaminos con textos bíblicos que se amarran en el brazo izquierdo y en la cabeza.

La palabra de YHVH, el Tanaj, debe interpretarse considerando el contexto global de las Escrituras y las enseñanzas de los profetas, es decir, no se pueden inventar leyes a partir de un solo versículo (Devarim/Deuteronomio 4:2), como solían hacer los fariseos.

Lo cierto es, que en ningún lugar de la Torá dice que debemos escribir pequeños pergaminos y esconderlos en cajitas de cuero, para luego amarrarlas en la frente y en el brazo.

Un datos interesante, es que el tefillin más antiguo data entre los siglos I y II aec, y en su interior fue hallado un pequeño pergamino con los «10 mandamientos». Esta diferencia con los tefillin actuales que contienen porciones de Deuteronomio 6, 11 y Éxodo 13, demuestra que los tefillin son un mandamiento inventado sin fundamento en la Torá.

Entonces, lo que la Torá enseña en Devarim/Deuteronomio 6, es que debemos memorizar y poner por obra «las palabras» de la Torá, y también dice que debemos hablar esas «palabras» estando en casa, andando por el camino, decirlas a nuestros hijos, y repetirlas acostarnos y al levantarnos, pero al llegar al versículo 8, algunos se confunden, porque el profeta comienza a escribir en lenguaje simbólico diciendo: «y las atarás por señal en tu mano, y estarán por frontales entre tus ojos». ¿Qué quiere decir esto?

 

Textos similares que son simbólicos.

En el judaísmo bíblico original, todos comprendían que Deuteronomio 6:8 era un simbolismo que hace alusión a memorizar los mandamientos y ponerlos por obra, y esto lo podemos confirmar al leer textos similares en el resto del Tanaj.

«Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre. Y no abandones la enseñanza de tu madre; Porque son corona de gracia para tu cabeza, Y collares para tu cuello.» (Mishlei/Proverbios 1:8-9)

«Misericordia y verdad no te desamparen; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón» (Mishlei/Proverbios 3:3)

«Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la ley de tu madre; átala siempre en tu corazón, enlázala a tu cuello.» (Mishlei/Proverbios 6:20-21)

«… Daré mi ley en sus entrañas, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.» (Irmiá/Jeremías 31:33)

«Pónme como un sello sobre tu corazón, como un signo sobre tu brazo» (Shir Hashirim/Cantares 8:6)

 

Conclusión.

Entonces, si en otros textos del Tanaj se habla simbólicamente de atar y escribir instrucciones en el brazo, en el cuello, en la cabeza y sobre el corazón, quiere decir que todo eso es simbólico, de lo contrario tendríamos que mantener un collar con las leyes de Dios colgando del cuello, o hacernos un tatuaje con las leyes en la frente y otro en el pecho.

En definitiva, lo que YHVH quiere es que le respetemos y que guardemos sus mandamientos (Kohelet/Eclesiastés 12:13), no solo los famosos «10 mandamientos», sino todos los que sean aplicables, porque no hay otra manera de ser santo (Vaikrá/Levítico 20:7-8)

 

La Apostasía de los Rabinos

La Apostasía de los Rabinos


Por Erick Gutiérrez,


A continuación una lista de algunas de las desviaciones que presenta el judaísmo rabínico o judaísmo talmúdico, el cual ha asimilado mandamientos de hombres, mitología y esoterismo kabalista, apartándose de las enseñanzas y mandamientos de la Torá. La Escritura inspirada enseña lo siguiente: «No añadirán a la palabra que yo os mando, ni disminuirán de ella, para que guarden los mandamientos de YHVH vuestro Dios que yo os ordeno.» (Deuteronomio 4:2)

 

Los rabinos se apartaron de la Torá.

Los rabinos cambiaron el nombre de YIHVEH por «HaShem» (el nombre), desobedeciendo y enseñando a desobedecer las Escrituras que ordenan invocar y dar a conocer su nombre sagrado. (Isaías 12:4; Ezequiel 39:7; Salmo 66:4; Salmo 86:9, Salmo 105:1, entre otros), los israelitas antiguos pronunciaban el nombre sagrado incluso en los saludos cotidianos (Rut 2:4)

Los rabinos inventaron una religión para los extranjeros (no judíos) que consiste en seguir las «7 leyes noajidas», pero el Tanaj enseña que cualquier persona que quiera servir al Eterno y tener vida eterna debe guardar la ley de Moisés. (Deuteronomio 31:12; Jeremías 12:16; Isaías 56:6-7; Zacarías 14:16-19; Ezequiel 18:21-22) En Génesis 9:9-16 el Eterno no estaba inventando una nueva religión, sino que estaba haciendo un pacto de no volver a destruir a la humanidad y a los animales de la superficie de la tierra con un diluvio.

Los rabinos enseñan el concepto de la «reencarnación de las almas», ver Zohar 2.99b y Séfer haguilgulim del Rav Itzjak Luria, pero ese es un concepto pagano, totalmente ajeno a la Biblia Hebrea. La palabra nefesh/alma solamente hace alusión a un ser vivo (Génesis 2:7).

El Talmud promueve el uso de amuletos porque dice: «a una persona se le permite salir al dominio público con un amuleto que ha demostrado ser efectivo» (Shabbat 53a), y muchos rabinos recomiendan usar la manito de plata (Hamsa) para el «mal de ojo», el cordel rojo en la muñeca, un colgante con la letra hei, entre otras supersticiones, pero el Tanaj prohíbe el uso de amuletos (Ezequiel 13:18-21; Isaías 2:6), ya que son una forma de idolatría, como lo era el becerro de oro que Israel hizo en el desierto.

Los rabinos enseñan a tomar el nombre de Dios en vano, porque dicen que Adonay nos ha ordenado encender las velas de shabat, pero eso es falso, en ningún lugar de la Torá se ha ordenado algo así, la oración que realizan es la siguiente: «Baruj ata Adonay Eloheinu Melej Ha-olam asher kidshanu be-mitzvotav ve-tzivanu le-hadlik ner sher shabat», que quiere decir: «Bendito sea el Señor nuestro Dios, rey del universo, que nos ha santificado con sus preceptos, y nos ordenó encender las velas de shabat», eso es una transgresión al tercer mandamiento (Éxodo 20:7), además, le están agregando preceptos a la Torá (Deuteronomio 4:2). Lo otro es que la Torá prohíbe hacer arder fuego en día de reposo [no arderás fuego/lo tebaru esh] (Éxodo 35:3), también tenemos que ver la intención con la cual fue entregado este mandamiento.

Los rabinos inventaron la «ley del vientre» para que los hijos de madre judía sean considerados judíos, pero según la Torá, un judío es aquel que tiene padre judío o el que hace conversión al judaísmo, ellos mismos reconocen que en la antigüedad el judaísmo era patrilineal, ver artículo: Judaísmo Patrilineal

Los rabinos enseñan que los matrimonios deben tener relaciones sexuales en día de reposo, pero la Torá ordena santificar el shabat, y cuando un hombre y su esposa tienen relaciones sexuales quedan impuros (Levítico 15:18), luego, para purificarse deben lavar su cuerpo con agua quedando puros en el próximo atardecer.

Los rabinos enseñan a rezar el kadish 11 meses para «elevar el alma» y «redimir» a los padres muertos (Yoreh de’ah 376:35), pero las Escrituras enseñan que la oportunidad para acercarse al Creador es en esta vida (Ezequiel 18:21-22), porque al morir quedamos inconscientes (Salmo 146:4; Eclesiastés 9:5-10), además, no hay mediadores en nuestra relación con el Creador (Éxodo 32:33).

Los rabinos agregaron el falso mandamiento de no mezclar carne con lácteos, pero la Torá prohíbe solamente cocinar un cabrito en la leche de su madre (Éxodo 23:19), ya que ese era un ritual de fertilidad kenaanita.

Los rabinos ordenan celebrar januká, pero esa fiesta no aparece ordenada en la Torá, ni siquiera aparece en la Biblia Hebrea, nuevamente le recuerdo que no se pueden añadir, ni quitar mandamientos a la Torá (Deuteronomio 4:2; 12:32)

El Talmud menciona a los «demonios» como seres invisibles que pueden volar, comer, beber, y multiplicarse como los humanos (Jagigá 16a), obviamente eso forma parte de la mitología talmúdica, no hay evidencia en el Tanaj de esas criaturas rebeldes, porque en realidad todos los ángeles obedecen a YHVH (Salmo 103:20; 148:2), y los «espíritus malos» son ángeles obedientes que vienen de parte de YHVH (1 Samuel 16:14-15; 1 Reyes 22:22; Job 1:6-12)

El Bar/Bat Mitzvá es una ceremonia inventada por los rabinos donde supuestamente los niños de 13 años o niñas de 12 años pasan a ser responsables de sus actos, pero eso es falso, porque la Torá establece esa responsabilidad a partir de los 20 años de edad (Éxodo 30:14; Números 14:29)

El calendario que utiliza el judaísmo rabínico no comienza los meses con la luna nueva creciente, como lo establece la Escritura (Génesis 1:14; Salmo 104:19; 1 Samuel 20:18), sino que alterna meses de 29 y 30 días para aproximarse al ciclo lunar, y como resultado de esto muchas veces comienzan los meses con uno o dos días de desfase, celebrando algunos de los días sagrados en fechas incorrectas.

Los rabinos también enseñan leyes para ponerse los zapatos (Oraj Jaim 2:4), no caminar más de cuatro codos con la cabeza descubierta (Oraj Jaim 2:6), leyes para cortarse las uñas (Oraj Jaim 260:1), entre otros mandamientos de hombres, pero ninguna de esas leyes está en la Torá.

Entonces, va a seguir mandamientos de hombres (idolatría), mitología, esoterismo, un calendario falso, o va a seguir los mandamientos de la Torá, esa es la pregunta que debe hacerse y tomar una decisión, su relación con el Creador y la vida eterna están en juego.

El judaísmo se transmite por vía paterna

El judaísmo se transmite por vía paterna


Por Erick Gutiérrez,


Primero que nada, le pregunto, ¿usted sigue la Torá o el Talmud?, esta consulta no deja de ser importante, puesto que el Talmud ha tergiversado muchos de los preceptos que YHVH entregó a Israel, y ha conducido a gran parte de su pueblo a seguir mandamientos de hombres, en lugar de seguir los mandamientos de Dios. (Ieshaiá/Isaías 29:13)

Naum Kliksberg: «La Ley Judía del Vientre surgió en el siglo X en Europa para extenderse luego a todo el mundo judío. Antes se era judío por parte de madre o padre. Al comienzo de la historia de los hebreos, era por parte de padre.»

 

¿Qué dice la Torá?

Indiscutiblemente, toda la Escritura apunta a que la descendencia es por vía paterna o patrilineal, por eso la Torá nos dice: «Avraham engendró a Yitzjak, Yitzjak engendró a Yaakov», es decir, todas las descendencias son patrilineales en la Escritura, independiente de si la madre es o no es de origen hebreo.

Y si un extranjero quiere unirse al pueblo de Israel, puede hacerlo, pero debe realizar una conversión voluntaria, circuncidarse, en definitiva, unirse al pacto (Shemot/Éxodo 12:48; Ieshaiá/Isaías 56:3-8)

La confusión comenzó con la «ley rabínica del vientre» inventada por los rabinos en el siglo X con la finalidad de integrar al pueblo de Israel a los bebes nacidos de padres extranjeros, lo cual constituye una clara contradicción con las normas de la Torá, porque no se pueden agregar preceptos a la palabra de YHVH (Devarim/Deuteronomio 12:32), aunque las intenciones sean buenas.

 

Ejemplos de la Escritura.

Existen muchos casos en la Escritura, en donde los hijos de padre judío y madre extranjera son considerados judíos, veamos algunos ejemplos:

– Yosef se casó con una egipcia llamada Asenat y engendraron a Efraim y Menashé (Bereshit/Génesis 46:20), los cuales son considerados hijos de Israel, nadie pone en duda eso.

– Moshé se casó con una mujer etíope (Bamidbar/Números 12:1), y engendraron a Gershom y Eliezer, los cuales fueron considerados en la tribu de Leví (1 Divrei Haiamim/Crónicas 23:15)

– Yaakov engendró hijos con dos concubinas extranjeras, Bilá engendró a Dan y Neftalí, y Zilpá engendró a Gad y Asher.

– Yehudá se casó con una cananea con la cual engendró 3 hijos, dos de ellos murieron en Kenaan, pero Selá engendró a los Selaítas, los cuales fueron contados como judíos en el censo realizado en Moav (Bamidbar/Números 26:20)

– El rey Shlomo era hijo de una mujer Hitita (2 Shmuel/Samuel 11:3), y nadie pone en duda que Shlomo era judío.

– El sucesor de Shlomo, Roboam, era hijo de una Amonita (1 Melajim/Reyes 14:21), pero nadie pone en duda que el rey Roboam era judío.

Seguramente, si los rabinos hubieran existido en tiempos de Shlomo habrían dicho que el rey Shlomo no era judío, pero los rabinos fariseos apenas aparecieron en el siglo II aec, antes de eso los judíos piadosos seguían solamente la Torá y los libros de los profetas.

Entonces, queda demostrado que un judío es aquel que tiene padre judío, pero también aquellos que realizan conversión al judaísmo, vuelvo a hacer la pregunta, ¿usted seguirá la palabra de YHVH o el Talmud?, porque son dos cosas distintas.

Las Fiestas Bíblicas

Las Fiestas Bíblicas


Por Erick Gutiérrez,


Ademas del día de reposo shabat, que corresponde al séptimo día de cada semana, YHVH nos ordenó observar fiestas y santas convocaciones, de acuerdo al calendario luni-solar hebreo, estas fiestas aparecen fechadas en la Torá, porque siempre caen en la misma fecha, excepto Shavuot, la cual debe calcularse.
 

Las Fiestas ordenadas en la Torá

 

Pascua / Pesaj.

Esta ceremonia comienza al atardecer del día 14 del mes primero, y se extiende hasta el anochecer, en esta conmemoración se sacrificaba un cordero en el Templo, y luego se comía su carne asada al fuego, en la noche. Esta celebración es exclusiva para israelitas, ningún extranjero incircunciso podía participar, a diferencia de las otras fiestas. (Levítico 23; Éxodo 12:48)

 

Fiesta de panes ázimos / Jag HaMatzot.

Esta fiesta comienza inmediatamente después de Pesaj, en la noche del 15 del mes primero, en la cual se comía la carne del cordero, con hiervas amargas, y vino sin fermentar, leyendo la Hagadá de Pesaj. Desde el día 15 al día 21 no puede haber levadura ni leudado en las casas, la levadura puede ser cualquier tipo de agente leudante, y el leudado no se refiere solamente al pan, también incluye las galletas, el vino fermentado, el queso, el yogurt, entre otros productos. (Shemot/Éxodo 13; Devarim/Deuteronomio 16)

En el día primero y séptimo de esta celebración, no se permite realizar ningún trabajo, pero se permite preparar los alimentos que se comerán en esos días. (Shemot/Éxodo 12:16))

 

Fiesta de las semanas / Jag HaShavuot.

También llamada fiesta de las primicias (Shemot/Éxodo 23:16), se calcula sumando 7 semanas desde el día siguiente al shabat que cae dentro de la fiesta de panes ázimos, es decir, desde el día Yom Rishón (Domingo) se cuentan 7 semanas, por lo que la fiesta siempre caerá en día domingo. (Vaikrá/Levítico 23)

Esto es confirmado por la Escritura cuando dice: «Hasta el siguiente día del sábado séptimo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis nuevo presente a YHVH.» (Levítico 23:16)

 

Día de aclamación / Yom Teruá.

«Habla a los hijos de Israel, y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis reposo, una aclamación para hacer recordar, y una santa convocación. Ninguna obra servil haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a YHVH.» (Vaikrá/Levítico 23:24-25)

La ofrenda encendida se refiere a un sacrificio, pero al no haber Templo, no se pueden realizar sacrificios.

 

Día de aflicción / Yom Kippur.

Es una conmemoración muy solemne, se realiza desde el atardecer del día 9 del séptimo mes, hasta el anochecer del día 10, por lo cual dura mas de un día, y es un día de aflicción, es decir, debe ayunar (abstenerse de alimento y líquidos), las únicas personas que no están obligadas a ayunar, son los niños, los ancianos delicados de salud, y las personas con enfermedades, a las cuales el médico les ha recomendado no ayunar. Este día no se debe realizar ningún tipo de trabajo, ni obra, tampoco se permite encender fuego. (Vaikrá/Levítico 23; Tehilim/Salmo 35:13; Vaikrá 16:29-31)

Los extranjeros que siguen a YHVH también deben conmemorar Yom Kipur (Vaikrá/Levítico 16:29)

 

Fiesta de cabañas / Jag HaSukot.

«Habla a los hijos de Israel, y diles: A los quince días de este mes séptimo será la solemnidad de las cabañas a YHVH por siete días. El primer día habrá santa convocación: ninguna obra servil haréis. Siete días ofreceréis ofrenda encendida a YHVH: el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a YHVH, es fiesta, ninguna obra servil haréis.» (Vaikra/Levítico 23:34-36)

 

Octavo último día / Shemini atzeret.

Es un día sagrado que se celebra al terminar la fiesta de Sukot/cabañas, cae el día 22 del mes séptimo, este día no se debe hacer ningún trabajo.

 

Otras celebraciones.

Purim.

A pesar de que la fiesta de Purim no se encuentra ordenada en la Torá, gran parte del pueblo judío la celebra por tradición desde hace miles de años, ya que hubo un acuerdo de los judíos que estaban cautivos en Babilonia, así se encuentra registrado en el libro de Ester, capítulo 9.

«Ordenándoles que celebrasen el día décimocuarto del mes de Adar, y el décimoquinto del mismo, cada un año. Como días en que los Judíos tuvieron reposo de sus enemigos, y el mes que se les tornó de tristeza en alegría, y de luto en día bueno; que los hiciesen días de banquete y de gozo, y de enviar porciones cada uno a su vecino, y dádivas a los pobres. Y los judíos aceptaron hacer, según habían comenzado, lo que les escribió Mordejai.» (Ester 9:21-23)

La festividad de Purim sirve para recordar la salvación milagrosa de un enemigo que quería exterminar a todos los judíos, por este motivo se celebra con banquetes y regalos hasta hoy. Algunos piensan que puede haber un juramento vinculante en la orden de Mordejai para celebrar la fiesta, sin embargo, al leer el texto bíblico no se aprecian las condiciones formales de un juramento, fue más bien una orden de Mordejai, y no debemos perder de vista que no se pueden agregar mandamientos a la Torá. (Deuteronomio 4:2)

 

Januká

Esta fiesta no se encuentra ordenada en la Torá, tampoco es mencionada en los libros de los profetas, solo es citada como «decreto» en el segundo libro apócrifo de los Macabeos, pero no debemos obedecer a un supuesto decreto mencionado en un libro apócrifo, recordemos que no se pueden agregar mandamientos a la Torá (Deuteronomio 4:2).

 

En el Judaísmo no hay diablo

En el Judaísmo no hay diablo


Por Erick Gutiérrez,


En el judaísmo no hay diablo, ni demonios, porque ningún ángel podría rebelarse contra Dios para intentar desbaratar sus planes, no hay nadie que pueda boicotear a Dios, porque YHVH Dios es todopoderoso (Job 37:23), además, todos los ángeles le alaban y le bendicen (Salmos 103:20-21; 148:2; Job 38:7)

 

YHVH es Todopoderoso.

YHVH reina sobre todo (Salmos 103:19), YHVH reina sobre toda la tierra (Salmos 47:2),  reina sobre las naciones (Salmos 47:7-8), así que no hay cabida para un reino de ángeles malos.

 

El falso diablo del cristianismo.

Al igual que el Zoroastrismo y su inexistente Ahrimán, el cristianismo cree que hay un reino de ángeles malos con un líder maligno al cual denominan «diablo», «Lucifer», y le consideran un «dios» (2 Corintios 4:4), pero según la Biblia hebrea, eso es politeísmo, idolatría, porque solo hay un Dios: YHVH. (Devarim/Deuteronomio 4:39; Ieshaiá/Isaías 45:5)

 

Isaías 14 habla del rey de Babilonia.

Algunos creen que el profeta Isaías habló del «diablo» en el capítulo 14, pero la Escritura dice claramente que es una profecía contra el rey de Babilonia (Isaías 14:4), y el versículo 11 dice que «descendió al sepulcro y gusanos lo cubrirán», entonces, es evidente que la profecía habla de un hombre, no de un ángel. El hecho, de que el profeta lo compare con un astro brillante en el verso 12, es parte del lenguaje poético de las Escrituras.

 

Ezequiel 28 habla del rey de Tiro.

Otro texto que tergiversan algunos es Iejezkel/Ezequiel 28:12-19, pero esa profecía habla del Rey de Tiro (vs. 12), luego a partir del versículo 13 comienza el lenguaje figurativo y se le compara con un querubín, debido a su esplendor, las joyas, y la sabiduría, pero en el versículo 19 termina el simbolismo y dice que ese rey dejará de existir.

Entonces, el lector debe comprender que en la Escritura encontrará muchos textos con lenguaje figurativo, y la clave para no malinterpretar un texto es recordar que no se pueden contradecir los fundamentos más básicos de la Torá, por ejemplo: la unicidad de YHVH, que YHVH es todopoderoso, que YHVH es el rey de todo el universo, que la Torá no puede abolirse, entre otros.

 

¿Qué es Satán?

Etimológicamente, Satán significa adversario, pero no un adversario de Dios, sino uno que trabaja para YHVH Dios. Ciertamente, cualquiera de sus ángeles podría actuar como un satán/adversario (Números 22:22, 32), también un hombre puede ser un adversario/satán de otro hombre (1 Melajim/Reyes 5:4; 11:14, 23; 1 Shemuel/Samuel 29:4), incluso, Dios mismo puede ser un adversario/satán, tal como ocurrió cuando YHVH incitó a David para censar a Israel (2 Shemuel/Samuel 24:1; 1 Divrei Haiamim/Crónicas 21:1), pero esto siempre ocurre con la finalidad de probar y corregir a las personas.

 

El Satán de tiempo completo.

Sin embargo, en el libro de Iyov y en Zejariá hay evidencia de que un ángel es Satán/Adversario de tiempo completo, ya que la Escritura lo individualiza llamándole «El Satán» (Iyov/Job 1:6; Zejariá/Zacarías 3:2), pero eso no cambia el hecho de que es un adversario que trabaja para YHVH Dios, es como un fiscal que actúa bajo la supervisión del Creador.

«Y un día vinieron los hijos de Dios a presentarse delante de YHVH, entre los cuales vino también el Satán. Y dijo YHVH al Satán: ¿De dónde vienes? Y respondiendo el Satán a YHVH, dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.» (Iyov/Job 1:6)

 

Conclusión.

Por lo tanto, satán se refiere a un adversario que trabaja para YHVH Dios, y puede ser un ángel, un hombre, o Dios mismo, aunque también hay un ángel denominado «el Satán» que actúa como fiscal acusador. Es decir, Satán es un adversario que trabaja para el Creador con la finalidad de acusar, y/o poner a prueba a los hombres.

 

Calendario Hebreo Bíblico

Calendario Hebreo Bíblico


Por Erick Gutiérrez,


El calendario hebreo comienza sus meses con la luna nueva (Génesis 1:14; Números 10:10), es decir, cuando la luna comienza ser visible en Israel, y se denomina día primero o rosh jodesh [cabeza de mes]. Además, se sabe que el mes lunar tiene un ciclo de 29,53 días, y cada año puede tener 12 o 13 meses lunares porque las cosechas de cebada, trigo y frutos mencionadas en la Torá, se rigen por las estaciones del año, entonces, el año bíblico es solar, y tiene tiene 365,25 días, por este motivo, algunos años tienen 12 meses lunares y otros tienen 13 meses, porque 12 meses lunares solo son 354 días y 13 meses lunares son 384 días, aproximadamente.

 

«Tocad en luna nueva, el shofar, en el día señalado, en día de nuestra fiesta«
(Salmo 81:3)

 

«Él hizo la luna para los tiempos»
(Salmo 104:19)

 

Hoy en día, se puede confeccionar un calendario pre-calculado para todo el año basado en el ciclo de las fases lunares, porque se puede saber exactamente en que fase estará la luna en un momento determinado.

De esta forma, los sabios judíos caraítas elaboran un calendario anual con los rosh jodesh, los días de fiestas, solemnidades, y las principales celebraciones del pueblo de Israel.

El calendario de los sabios judíos caraítas basado en los ciclos lunares se encuentra en el siguiente link: www.karaite.org.il/services/luah

 

El calendario rabínico no sirve.

Por otro lado, el calendario de Hillel que utiliza el judaísmo rabínico no sirve, porque no se basa en las fases lunares, sino en un promedio que alterna meses de 29 y 30 días, y de esta forma logra aproximarse a las fechas de las fiestas y solemnidades, pero muchas veces no coincide con los días correctos, porque si comienzan el mes con un desfase, todos los días de ese mes estarán desfasados.

Quizá, alguno dirá: «no importa el desfase, lo importante es celebrar», pero si celebramos un día solemne en una fecha que no corresponde, es como no haberlo celebrado, y la sanción por no celebrar algunos días y fiestas solemnes es ser cortado de Israel (Levítico 23:29)

 

El nuevo año.

El año nuevo comienza cuando la cebada se encuentra en un estado de madurez denominado: «aviv» (Shemot/Éxodo 9:31; 12:2), que se caracteriza porque la cebada se encuentra espigada, amarillenta y quebradiza.

«Este mes os será cabeza de los meses; éste os será primero en los meses del año.» (Shemot/Éxodo 12:2)

Entonces, no se puede dar inicio al nuevo año mientras la cebada no haya alcanzado madurez suficiente, es decir, una vez que la cebada se haya vuelto pálida y quebradiza se puede declarar el mes primero en la próxima luna nueva, y dar inicio al ciclo de fiestas de YHVH, puesto que la primera fiesta tiene directa relación con la cebada (Éxodo 12:18; Levítico 23:6-10)

En definitiva, el comienzo de los meses se encuentra regido por la luna nueva/jodesh [חדש] (Génesis 1:14; Salmo 81:3), y el nuevo año por la madurez de la cebada, no por un algoritmo matemático que solo entrega promedios y aproximaciones que conducen a celebrar los días sagrados en fechas incorrectas.

 

¿Cómo se pronuncia el Nombre de YHVH?

¿Cómo se pronuncia el Nombre de YHVH?


Por Erick Gutiérrez,


Muchos eruditos han intentado encontrar las vocales que se intercalan en las consonantes del nombre sobre todo nombre, algunos lo han descubierto, otros se quedan en las especulaciones.

Muchas mentiras se han difundido acerca del nombre divino, los kabalistas dicen que Dios tiene 72 nombres, otros dicen que Dios no tiene nombre, porque eso sería personificarlo, pero la Escritura revela que Dios tiene un nombre personal (Shemot/Éxodo 3:15), y que ese nombre era conocido desde los tiempos de Adam y Java, tal como leemos en Bereshit/Génesis 4:1, donde Javá dice: «He adquirido varón por YHVH».

 

La pronunciación no es Yehová.

Alguna personas dicen que el nombre es Yehová, porque así está escrito en el texto hebreo masorético, pero esa postura es absurda, porque en el texto masorético también encontramos el tetragramaton como Yehvá y Yehoví. Si el nombre fuera Yehová, las vocales e, o, a, habrían mantenido en toda la Mikrá.

Los escribas que redactaron los textos hebreos masoréticos (vocalizados), entre ellos el famoso escriba judío caraíta Aarón ben Asher, pusieron las vocales «e, o, a» al tetragramaton YHVH para que fuera leído «Adonay», y no porque fuera ese el nombre del creador, a esta regla gramatical se le denomina Qere/Ketiv (leído/escrito), y fue utilizada porque los escribas pensaron que era mejor leer algunas palabras de otra manera, sin utilizar la pronunciación original.

Una caso de Qere/Ketiv, es el tretragramaton, ya que en los textos donde aparece «Adonay YHVH», el escriba cambia «Yehová» [יְהוָ֑ה] por «Yehoví» [יֱהוִה֙], para que el lector no diga dos veces «Adonay», y en su lugar lea: «Adonay Elohim».

En relación al término Yehoví (H3069) la concordancia Strong nos dice:

«Es una variación de יְהֹוָה (H3068) [usado después de אֲדֹנָי (H136) , y pronunciado por los judíos como אֱלֹהִים (H430) , para evitar la repetición del mismo sonido, ya que en otros lugares pronuncian יְהֹוָה (H3068) como אֲדֹנָי (H136)]»

Un ejemplo de este cambio lo encontramos en Ieshaiá/Isaías 61:1, donde dice «Adonay Yehoví» [אֲדֹנָ֥י יְהוִ֖ה], entonces, esto demuestra que las vocales e, o, a, solo fueron puestas en el tetragramaton para que el lector diga «Adonay».

Más ejemplos de esta combinación «Adonay Yehoví» los puede encontrar en: Génesis 15:2, 15:8, Deuteronomio 3:24, 9:26, Josué 7:7, Jueces 6:22, 16:28, 2 Samuel 7:18, 19, 20, 28, 29, 1 Reyes 2:26, 8:53, entre otros.

La pronunciación tampoco es Yahveh.

Existe gran similitud entre la pronunciación Yahveh [Iavé] y el vocablo latin «Iove» que es el ablativo singular del nombre del dios romano Iuppiter (Jupiter, Zeus), es probable que ese sea el verdadero origen de la pronunciación «Iabe».

Se dice que los samaritanos utilizaban la pronunciación Yahveh (Iabe) en el siglo primero, pero debe recordar el lector que los samaritanos adoraban a Iove (Jupiter, Zeus) en el monte Gerizim desde la época de Antioco Epifanes IV, como consta en el libro apócrifo de Macabeos.

«para profanar el templo de Jerusalén y consagrarlo al dios Zeus Olímpico, y para dedicar el templo del monte Guerizim a Zeus Hospitalario, como lo habían pedido los habitantes de aquel lugar.» (2 Macabeos 6:2).

 

El nombre de Dios es YIHVEH

Veamos lo que dice la Escritura:

Shemot/Éxodo 3:14

וַיֹּ֤אמֶר אֱלֹהִים֙ אֶל־מֹשֶׁ֔ה אֶֽהְיֶ֖ה אֲשֶׁ֣ר אֶֽהְיֶ֑ה וַיֹּ֗אמֶר כֹּ֤ה תֹאמַר֙ לִבְנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל אֶֽהְיֶ֖ה שְׁלָחַ֥נִי אֲלֵיכֶֽם׃

«Y dijo Dios a Moisés: SERÉ el que SERÉ. Y dijo: Así dirás a hijos de Israel: SERÉ me ha enviado a vosotros.»

Aquí Dios le estaba diciendo a Moisés que su nombre tiene relación con inmortalidad, porque Él Existirá siempre.

אֶֽהְיֶ֑ה / EHYE es la conjugación del verbo SER / היה en primera persona, futuro, singular, masculino.

 

Shemot/Éxodo 3:15

וַיֹּאמֶר֩ עֹ֨וד אֱלֹהִ֜ים אֶל־מֹשֶׁ֗ה כֹּֽה־תֹאמַר֮ אֶל־בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵל֒ יהוה אֱלֹהֵ֣י אֲבֹתֵיכֶ֗ם אֱלֹהֵ֨י אַבְרָהָ֜ם אֱלֹהֵ֥י יִצְחָ֛ק וֵאלֹהֵ֥י יַעֲקֹ֖ב שְׁלָחַ֣נִי אֲלֵיכֶ֑ם זֶה־שְּׁמִ֣י לְעֹלָ֔ם וְזֶ֥ה זִכְרִ֖י לְדֹ֥ר דֹּֽר׃

«Y dijo más Dios a Moisés: Así dirás a hijos de Israel: YHVH, Dios de vuestros padres, Dios de Avraham, Dios de Yitzjak y Dios de Ya’akov, me ha enviado a vosotros. Este mi Nombre para siempre, y este mi memorial por todos los siglos.»

Dios ya había dicho que su nombre es: «Yo Seré» (primera persona, futuro, singular, masculino), pero cuando Moisés le dijera el nombre al resto de los israelitas, tenía que dirigirse a Él tercera persona,  futuro, singular, masculino.

 

Es decir:

יִהְיֶה / yihyé / será

pero, la palabra yihyé [será], es una conjugación verbal muy común en hebreo, por este motivo, al expresar su nombre en tercera persona, cambió la Yud (י) por una Vav (ו) resultando:

יִהְוֶה / YIHVÉH/ EL SERÁ o El ETERNO.

 

Otros ejemplos.

Verbos en tercera persona, futuro, singular.

Ser (hayah): Será (yihyéh) (Génesis 1:29)
Proveer (raah): Proveerá (yiréh) (Génesis 22:14)
Permanecer (Navah): Permanecerá (yinvéh) (Habacuc 2:5)

 

Un jajam Caraíta.

A fines del siglo XX, el sabio judío caraíta Hakham Mordejai Alfandari, en su artículo: «The Name», demuestra que de acuerdo a la gramática hebrea, el nombre del Dios de Israel es: YIHVEH.

 

Ancient Hebrew Research

El filólogo hebreo Jeff Benner del Ancient Hebrew Research nos dice que en su opinión el nombre del Eterno es YIHWEH, ver video: «This is my NAME (Part 2 of 2«

 

En conclusión.

No pretendo ser dogmático con el tema del nombre, si usted dice: Adonay, Eterno, Dios de Israel, Creador, es evidente que se está refiriendo a YIHVEH, puesto que solamente YIHVEH es el Creador, es Eterno, y es el único que lleva el título Adonay, pero si quiere invocar su nombre sagrado en oración, sería bueno que considere hacerlo correctamente.

 

¿Quién es el segundo señor del Salmo 110?

¿Quién es el segundo señor del Salmo 110?


Por Erick Gutiérrez,


Uno de los conceptos fundamentales de las Sagradas Escrituras, es que YHVH Dios es UNO (Deuteronomio 4:35), eso fue lo que enseñaron los profetas, es decir, la unicidad del Creador (Ieshaiá/Isaías 45:5; Tehilim/Salmos 83:18). Entonces, si alguien le dice que hay dos o tres dioses/personas en uno, no le está hablando de la Biblia hebrea, sino de paganismo.

Los dioses dobles o triples eran característicos de los pueblos idólatras, de los cuales YHVH dijo: «no adorarás a ningún otro dios» (Shemot/Éxodo 34:14), esto no quiere decir que hayan otros dioses, sino que los otros dioses no existen, por eso son falsos, porque son producto de la imaginación humana.

A pesar de esto, en el Nuevo Testamento podemos ver que se cita maliciosamente el Salmo 110:1 como si se tratara de dos seres divinos, ya que lo transcriben de esta manera: «Dijo el Señor a mi Señor siéntate a mi diestra…», y esto es muy simple de comprender. Obviamente no hay dos señores en el cielo, ni dos dioses, ya que eso sería una contradicción.

 

¿Qué dice el Salmo 110:1?

Veamos el texto hebreo

לְדָוִ֗ד מִ֫זְמֹ֥ור נְאֻ֤ם יְהוָ֨ה ׀ לַֽאדֹנִ֗י שֵׁ֥ב לִֽימִינִ֑י עַד־אָשִׁ֥ית אֹ֝יְבֶ֗יךָ הֲדֹ֣ם לְרַגְלֶֽיךָ׃

Transliterado queda:

Le-David mizmor, neum YHVH la-adoni shev li-mini ad ashit oibeja hadom le-ragleja

Traducido queda:

«Para/a David un Salmo, dijo YHVH a mi señor: siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos por estrado a tus pies»

Entonces, tenemos dos opciones.

La primera opción es que en realidad es un Salmo dedicado al rey David, y el texto diría: «para David un Salmo», y en ese caso el segundo señor que aparece en el texto sería el rey David, ya que «Señor/Adon» puede aplicarse a cualquier persona en señal de respeto.

La otra opción es que el rey David estaba hablando en tercera persona, y en este caso, el segundo señor es el mismo, de hecho, esto lo confirma la misma Escritura, en 1 Melajim/Reyes 5:3 dice que YHVH puso a los enemigos del rey David bajo la planta de sus pies.

«Tú sabes como mi padre David no pudo edificar casa al nombre de YHVH su Dios, por las guerras que le cercaron, hasta que YHVH puso sus enemigos bajo las plantas de sus pies.« (1 Melajim/Reyes 5:3)

Queda demostrado entonces, que el segundo señor que aparece en Salmo 110:1 es David, puesto que el Eterno puso a sus enemigos bajo las plantas de sus pies.

Entonces, cuando la Escritura dice: «Dijo YHVH a mi señor», es como si dijera: «Dijo YHVH al rey David», ya que la palabra «adon/señor» se utiliza en referencia a cualquier persona en señal de respeto.

 

¿Qué significa sentarse a la diestra de YHVH?

Siéntate a mi diestra quiere decir: «bajo la protección de YHVH», aunque también se relaciona con el poder de YHVH, veamos algunos ejemplos:

Tehilim/Salmos 17:7 «… los que se refugian a tu diestra»

Tehilim/Salmos 18:35: «… tu diestra me ha sustentado…»

Tehilim/Salmos 60:5: «… haz que tu diestra nos salve…»

Tehilim/Salmos 63:8: «… tu diestra me sostiene con vigor»

Shemot/Éxodo 15:6: «… tu diestra, oh YHVH, destruye al enemigo»

En definitiva, el Salmo 110 es un canto en el que se relata como YHVH le ofreció protección al rey David, y la obtención de la victoria sobre sus enemigos, lo cual se cumplió (1 Melajim/Reyes 5:3).

 

La Unicidad de YIHVEH

La Unicidad de YIHVEH


Por Erick Gutiérrez,


En el judaísmo creemos en un solo Dios יהוה (transliterado: YHVH), es decir, el único Dios que existe es YHVH, el Dios de Israel, entonces, cualquier otro personaje que sea denominado «dios» es falso, un producto de la invención humana. Por lo tanto, en las Escrituras hebreas no hay cabida para un dios-hijo, ni para una trinidad, porque el Creador YHVH, es uno.

 

Veamos algunas Escrituras: 

«A ti te fue mostrado, para que supieras que YHVH, El es Dios; ningún otro hay fuera de El.» (Deuteronomio 4:35)

«Por tanto, reconoce hoy y reflexiona en tu corazón, que YHVH es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra; no hay otro.» (Deuteronomio 4:39)

«Oye, Israel: YHVH nuestro Dios, YHVH uno es» (Deuteronomio 6:4)

«No hay santo como YHVH; en verdad, no hay otro fuera de ti, ni hay roca como nuestro Dios.» (1 Samuel 2:2)

«a fin de que todos los pueblos de la tierra sepan que YHVH es Dios; no hay otro.» (1 Reyes 8:60)

«Vosotros sois mis testigos, dice YHVH, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis, que yo mismo soy ; antes de mí no fue formado Dios, ni lo será después de mí. » (Isaías 43:10)

«No temáis, ni os amedrentéis: ¿no te lo hice oír desde tiempos antiguos, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte: no conozco ninguno.» (Isaías 44:8)

«Yo soy YHVH, y ninguno más hay ; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste» (Isaías 45:5)

Después de leer estos ejemplos, debe reconocer que YHVH Dios es uno, y no dos, ni tres personas como enseñan en el cristianismo, entonces, el creador YHVH es una persona, un Dios, y es el único Dios verdadero, cualquier concepto que incluya a dos o tres personas en una es politeísmo e idolatría.

 

¿Qué significa la palabra Elohim?

Algunos cristianos dicen que la palabra hebrea «Elohim» es la prueba de que Dios son varias personas, porque en Génesis 1:1 dice que: «en el principio creó Elohim los cielos y la tierra», pero ese argumento sólo demuestra ignorancia, ya que según la concordancia Strong número H430, la palabra Elohim se puede traducir como: Dios, dioses, juez, jueces, poderoso, ángel, ángeles, entre otros, y para comprender el significado de la palabra Elohim debemos considerar el verbo, o el adjetivo que la acompaña.

En el caso de Génesis 1:1 dice: «creó Elohim» (singular), no dice «crearon los elohim» (plural), la clave está en el verbo crear: livró’ (לִבְרוֹא), que en tiempo pasado singular masculino queda: Bara’ (בָּרָא), y en pasado plural queda Bar’u (בָּרְאוּ), entonces, bara’ Elohim (בָּרָ֣א אֱלֹהִ֑ים) es singular, y se traduce: «creó Dios». Por consiguiente, queda demostrado que el Creador es UNO.

 

El Nuevo Testamento es Politeísta.

Ya se ha demostrado que YHVH Dios es uno, y que la palabra «Elohim» (Dios) es singular cuando se refiere al Creador, entonces, cualquier escrito donde aparezca más de un dios es falso. Un ejemplo de politeísmo, es el Nuevo Testamento cristiano en el cual le llaman «dios» a un hombre llamado Jesús (Juan 1:1; 10:33; Romanos 9:5; Filipenses 2:6; Colosenses 1:15; Tito 2:13, etc.), del cual se dice que hacía milagros, caminaba sobre el agua y convertía el agua en vino, entre otras hazañas como las supuestamente realizadas por Dionisio, Zoroastro, Horus, Krishna, Mitra y otros personajes inventados de la mitología antigua.

Así mismo, en el judaísmo tampoco creemos en el diablo, ni en demonios, porque ningún ángel podría rebelarse contra YHVH Dios para intentar desbaratar sus planes, no existe nadie que pueda boicotear al Creador, porque: «Él es Todopoderoso» (Job 37:23), los ángeles le obedecen (Salmo 103:20-21), reina sobre la tierra (Salmo 47:2, 7-8), y reina sobre todo (Salmos 103:19)

Así que, no existe nada ni nadie que pueda levantarse contra el creador. entonces, ¿Qué es Satán?, Satán es un concepto y se refiere a un adversario, pero adversario del hombre, no de Dios. Por eso, en el Tanaj, cualquiera de sus ángeles puede ser un satán/adversario (Números 22:22; Job 1:6), un hombre también puede ser un satán/adversario de otro hombre o de un pueblo (1 Reyes 5:4; 11:14, 23), y aunque no lo crea, Dios mismo puede ser un satán/adversario, tal como ocurrió cuando YHVH incitó a David para censar a Israel (2 Samuel 24:1; 1 Crónicas 21:1), aunque hay un ángel que es HaSatán de tiempo completo. (Job 1:6; Zacarías 3:2), pero eso no cambia el hecho de que Satán se refiere a un adversario que trabaja para YHVH Dios, y puede ser un ángel, un hombre o Dios mismo, todo esto con la finalidad de corregir y poner a prueba a las personas.

 

YHVH es uno y es Todopoderoso.

En definitiva, como ya se ha demostrado, no puede haber un dios-hijo, ni una trinidad, ni un dios malo o «diablo» haciendo una guerra contra el Creador, porque YHVH Dios es uno, es Todopoderoso, reina sobre todo, y tiene todo bajo control. Por ende, todo lo malo que sucede en este mundo es provocado por la desobediencia de las leyes y principios morales expresados en la Torá.